Una lección conceptual
Domingo, diciembre 11th, 2011Tengo la prueba empírica de que los pictogramas, ya sabes, los signos que representan de forma esquemática un objeto, una idea o un símbolo, los entendemos desde pequeños. Siempre he creido que en el diseño periodístico, sobre todo en temas de análisis, reportajes y temas que tengan cierto grado de subjetividad hay que buscar elementos gráficos más conceptuales que reales, más que nada para acompañar a la interpretación del redactor y dejar que el lector saque sus propias conclusiones. El otro día vi a mis hijos de 12 meses llevarse a la oreja un teléfono que tenemos en casa, esto es algo normal, los niños imitan a sus mayores.

Al día siguiente vi a uno de ellos llevarse al oido este teléfono de juguete, no es que se parezca enormemente al teléfono pero tiene todos los elementos básicos de un teléfono.
Y realmente me quedé sorprendido cuando vi a uno de ellos llevarse al oido este otro objeto:
Es la tapa trasera de uno de esos coches con piezas encajables. Tiene el pivote de arriba para acoplarle las piezas a modo de cadena. ¿Se parece a un teléfono? Yo diría que sí y eso que no tiene ni botones. Lo que está claro es que Pablo se quedó con el concepto y eso es algo innato en el entendimiento humano. Ya lo descubrió Gerd Arntz a principios del siglo XX con sus isotipos destinados a fomentar la comprensión de una sociedad altamente analfabeta (como Pablo ahora mismo).
No he visto a mis hijos llevarse un zapato o un muñeco o una pelota al oido, sólo teléfonos que en mayor o menor medida son auténticos pictogramas y es que los conceptos los entendemos de una forma innata. Para que algunos diseños funcionen hay que trabajar con conceptos, es la lección que hoy me han dado mis hijos.







